
Siempre hay tiempo para una pausa
A cada momento su placer
Desde el primer café de la mañana hasta la copa de la noche, cada momento encuentra su marco ideal. La Sala Lumière te recibe con un desayuno variado y cuidadosamente elaborado, mientras que el American Bar, situado en el histórico vestíbulo del hotel, es perfecto para tomar un café, un aperitivo, o un cóctel al final del día. Un abanico de sabores que te acompaña a lo largo del día con toda naturalidad.
Desayuno
Los buenos días perfectos
Cada mañana, nuestro bufet te da los buenos días con una amplia selección de opciones dulces y saladas.
A los clásicos del desayuno italiano se suman huevos, beicon, quesos y embutidos, ideales para saborear con el pan recién hecho del chef. Completan la oferta las mermeladas artesanales y la fruta fresca. El desayuno se sirve en la histórica Sala Lumière, donde en 1896 se proyectó la primera película en movimiento del cine italiano: una manera realmente especial de empezar el día.
American bar
Saboreando el buen gusto
Emplazado en el vestíbulo histórico del hotel, American Bar te recibe en una atmósfera intemporal. Boiseries de madera noble, pavimentos antiguos y columnas de mármol esculpidas componen el escenario ideal para una pausa: de un espresso en la barra a un cóctel firmado de aperitivo, cada detalle está pensado para invitarte a relajarte y saborear el momento.













